En 1993 el BAM acababa de nacer y estos cuatro chicos de Getxo
protagonizaron el primer gran éxito de público
del festival. Sus letras ininteligibles, decoradas con complicadas
guitarras, cautivaron a un público que aún hoy
les recuerda con nostalgia. En 2005 se editó una compilación
de sus tres discos, y el año pasado hicieron una actuación
esporádica en el Bilbao Live Festival, donde demostraron
la vigencia de su directo.