Reinterpretan las tradiciones tuaregs con habilidad y respeto,
combinando instrumentos tradicionales -el tehardant o el tindé-
con modernos, como la guitarra eléctrica o la batería.
Acompañan su espectáculo un grupo de bailarines
que ejecutan danzas tradicionales tuaregs, como la acrobática
tabaïtara o el timataden, danza de espadas que simula
combates de tiempos remotos.