Región: Amèrica del Sud
Año de inicio: 2009
Año de finalización prevista: 2011
Estado: En curso
Tipo: Cooperación Directa
Sector de actuación:
Desarrollo Municipal (CAD 152)
Beneficiarios:
Usuarios y comerciantes de los 14 Centros Comerciales Populares que existen en la ciudad de Medellín
Liderado por:
AECID y Alcaldía de Medellín
Otros socios:
Areas municipales implicadas:
Instituto Municipal de Mercados de Barcelona
Presupuesto global: 40.000,00 €
Aportación Barcelona: 20.000,00 €
Diseñar e implementar un integral orientado a mejorar los centros comerciales populares de Medellín, con base a un modelo de mercado adaptado en su entorno, con vocación de servicio y cohesión ciudadana, que minimice las problemáticas económicas, sociales, de movilidad, centralidad, encuentro, medio ambiente, beneficiando a habitantes, usuarios y en torno a estos escenarios de mercado públicos.
Se hará un especial énfasis en la transferencia de la metodología del modelo de mercadeo que utilizó el Ayuntamiento de Barcelona para rehabilitar estos espacios públicos.
Al tratarse de una buena práctica que incluye un componente de mercadeo y mejora de la comercialización de los productos, la BP podría ser replicada en municipios de Antioquía que cuentan con plazas de mercado y lugares de comercialización, mejorando estos espacios y generando nuevos ingresos para los productores o comerciantes.
- Tener en la ciudad el espacio adecuado en términos estructurales, paisajísticos y el desarrollo de la dinámica comercial de centros comerciales, plazas y mercados populares.
- Superar las limitaciones actuales y particulares para adaptar un mercado en su entorno.
- Hacer de estos escenarios públicos nuevos referentes de mercado y de ciudad.
- Mejorar la calidad de vida de los diversos actores de los mercados.
- Fomentar la mejora continua de los diversos negocios y entornos de estos mercados.
- Impulsar entre los comerciantes formas asociativas concordes con sus planes de negocios, basadas en valores éticos y participativos que pongan por encima los intereses colectivos y generales, que respeten la libre iniciativa empresarial para el impulso y consolidación de estos establecimientos.
- Mejorar la rentabilidad de los centros comerciales populares de la ciudad.
- Ser un modelo de mercado para otras municipalidades de la región.
- Generar alianzas estratégicas con el Ayuntamiento de Barcelona y el AECID para conseguir los objetivos planteados.
Se iniciará con un diagnóstico que dará el plan de trabajo a seguir para transferir la práctica MERCADOS DE BARCELONA que tendrá que iniciar con una prueba piloto en el Municipio de Medellín de hasta 3 plazas, mercados y/o bazares, con beneficios inmediatos para los habitantes del Valle de Aburrá.
Sin embargo esta práctica está enfocada a revitalizar los canales comerciales y buscar nuevas formas de comercialización, lo cual significa que esta práctica podrá replicarse en diferentes municipios de Antioquía, mejorando la infraestructura y paisajismo de estos espacios de acuerdo a las especificaciones que se establezcan en el diagnóstico a favor de una mejora significativa en el nivel de ingresos de poblaciones vulnerables.
En la década de los 90 el Municipio de Medellín implementó en sectores céntricos de la ciudad una serie de equipamientos institucionales orientados a organizar la producción y comercialización espontánea e ilegal que se desarrollaba en el espacio público, otros espacios parecidos fueron implementados a inicios de la presente década, para venteros ambulantes y comerciantes informales, muchos de ellos caracterizados, entre otras cosas, por pertenecer a estratos socioeconómicos bajos, a precario nivel educativo y a escasez de oportunidades.
El desarrollo de estos equipamientos no preveía un plan estratégico e integral, lo cual generó otras problemáticas para la ciudad. Una gran proporción de venteros vinculados a estos centros comerciales se destacan en su esfuerzo por sacar adelante estos escenarios comerciales como proyecto productivo sostenible, a pesar de los obstáculos, falta de previsión y apoyo real de administraciones municipales anteriores.
En la actualidad son catorce centros comerciales que alojan a 1.950 comerciantes aproximadamente, de 2.358 locales en total, es decir, casi el 20% de estos espacios se encuentra subutilizado por razones variadas con que podrían resumirse en lugares pocos competitivos, sin potencial real para una actividad comercial. Algunos de estos centros fueron diseños amigables en la estructura general, con intervenciones recientes de mantenimiento en la parte locativa y adecuaciones de pasadizos, para ponerlos en mejor situación, mas los resultados esperados, no han sido equitativos para todos los venteros, pues solo se privilegian los mejor ubicados. Por ejemplo, los locales posteriores y los ubicados en pisos altos no son productivos, registran unos bajos niveles de ventas y de ocupación activa con tendencia a destinarlos a bodegas y otros usos no considerados inicialmente. Algunos de éstos se encuentran localizados en los extremos de la centralidad primaria, con poca circulación para los peatones y ausencia o poca actividad de estacionamiento de buses y otros factores de atractivo para el público comprador. Por otra parte, la inmensa mayoría de los locales son extremadamente pequeños, lo cual se agrega como dificultad para un adecuado ejercicio comercial.
En el pasado no se han implementado políticas integrales de mercadeo, publicidad y cultura ciudadana para estimular el consumo masivo en estos locales, a cambio de las compras eventuales en la calle. Se percibe que los bazares a cargo de la municipalidad creados dentro del proyecto global de recuperación del espacio público del centro, son poco conocidos por los ciudadanos, que hasta ahora no se han apropiado del verdadero sentido de procurar unos lugares dispuestos para el pleno disfrute de todos los habitantes; este poco conocimiento contiene a más distorsiones sobre la calidad de las tipologías que se ofrecen.
Justo es reconocer que esta precaria apropiación en buena medida es respuesta a las realidades mismas de estos espacios. Además, faltan garantías para la comercialización de los productos en algunos de estos centros comerciales, de hecho se presenta una ruptura dramática de la cadena comercial propiciada por entornos no amigables ni atractivos en estos espacios como vendedores ambulantes, indigentes, prostitución, drogas, inseguridad, otros delitos, problemas ambientales. etc. Todos estos problemas hacen que estos espacios pierdan atractivo para la ciudad, poca competitividad, estigmatización social y con pocas opciones para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, por lo que desafía a superar las limitaciones actuales para adaptar cada mercado en su entorno con sostenibilidad.
Como una de las consecuencias del anterior, se suma la informalidad de la gran parte de los comerciantes, que no disfrutan de afiliación a salud, pensiones, lo que ocasiona un deterioro en su nivel y calidad de vida.
