
Nacido el 2 de febrero de 1208, vivió 68 años, y es el rey catalán con el sobrenombre más heroico. Instalado en el mito, Jaime I acaba de cumplir ocho siglos, y los simples mortales están preparados para celebrar un aniversario que es también una buena excusa para repasar la vida de este personaje.
Fueron 68 años muy bien aprovechados. El currículo lo encabeza la extraordinaria ampliación de sus territorios −con Mallorca y Valencia− y su participación en la confección del Llibre dels feits o Crónica de Jaime I, la primera gran crónica real en catalán.
No obstante, también se incluyen hechos menos mediáticos, como el impulso al comercio, la introducción del derecho romano y una política favorable a instituciones como las Cortes y los municipios gracias a la cual ciudades como Barcelona tuvieron su primer cuerpo de magistrados.
El apartado personal no desmerece del político: sufrir las humillaciones de los nobles, injuriar al obispo de Zaragoza y mandar que le cortaran la lengua al de Gerona, inventarse que su tercera esposa tenía la lepra para poder divorciarse y casarse con su amante, enredarse en una cruzada en Tierra Santa...
Y ya no digamos en el ámbito familiar: luchar con la memoria de un padre a quien no entendía demasiado, soportar la discordia familiar provocada por los sucesivos testamentos y divisiones de los reinos entre sus hijos, mantener un harén de amantes y engendrar a una numerosa prole, tanto legítima como ilegítima.
Vistos los méritos y desméritos, pocos se resisten a opinar. Es por esto por lo que el rey ha recibido tantas críticas, y también tantos halagos. Según la época se le veía como un campeón de la cristiandad, un mal político, un héroe caballeresco o un adúltero incansable. Trovadores, poetas, políticos, historiadores, novelistas y pensadores de ayer, de hoy y de siempre han estado a favor o en contra de él. Sin embargo, el público, que es quien tiene la última palabra cuando se trata de celebridades, lo entronizó, con democrática votación popular, como personaje histórico preferido de Cataluña en el programa El favorit de TV3.
Por todo esto, los territorios de la antigua Corona de Aragón le han preparado un pastel con un "Año Jaime I" de chocolate y ochocientas velas. Y ya tienen a punto una variada colección de regalos: desde congresos hasta exposiciones, pasando por rutas turísticas, conciertos de campanas, tedeums y mascletás, cantatas, recreaciones radiofónicas y una película con Jude Law como Jaime I, que hará honor a "lo pus bell hom del món", que escribió Bernat Desclot.
En el país de Sant Jordi tampoco podían faltar los libros. Stefano Cingolani, Antoni Furió y Ernest Belenguer encabezan las diversas novedades editoriales que se acercan a la figura del Conquistador. La aportación barcelonesa es esta serie de vídeos que tocan aspectos de este complejo y atractivo personaje que fue Jaime I. Se ha contado con Stefano Cingolani, que ha biografiado al rey con la Crónica de Jaime I como base, y con la colaboración de Victòria Mora, del Museo de Historia de la Ciudad de Barcelona; Jordi Camps, del Museo Nacional de Arte de Cataluña; Sebastià Riera, del Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona, y el padre Tulla, de Poblet.
Bien Don Jaime, tomad aire, y feliz cumpleaños.
Bernat Desclot escribió que Jaime I era "lo pus bell hom del món". Alto, rubio, apuesto y guapo. Un físico que, según Stefano Cingolani, biógrafo del Conquistador, era marca de familia, ya que su padre, Pedro el Católico, y su hijo, Pedro el Grande, también fueron muy atractivos. Después de estudiar la Crónica de Jaime I, el retrato que describe Cingolani es el de un rey ...
Cuenta Jaime I en la crónica que las conquistas de Mallorca y Valencia fueron idea de sus nobles, que lo animaron a llevarlas a cabo. No fue exactamente así. Según Stefano Cingolani, eso permitió al rey presentarse como líder de una empresa común en que las aportaciones militares de los nobles eran indispensables. Para saber más sobre la campaña de Mallorca ...
Ya en tiempos de Jaime I, trovadores occitanos como Guilhèm de Montanhagòl y Bonifaci de Castel•lana lo criticaban tratándolo de "débil", y el poeta musulmán originario de tierras valencianas Ibn al-Abbar se refería a él como "el tirano Yaqmu al-Barsaluni". En nuestros tiempos, historiadores como Ferran Soldevila no lo consideraron un gran político. Stefano Cingolani ...
Ya desde los inicios del reinado, los nobles dieron mucha guerra a Jaime I, que luchó con armas como la fuerza, su prestigio como rey, el uso del derecho escrito, el perdón y la clemencia, y una política de dotación municipal a las ciudades de sus reinos, entre las cuales estaba Barcelona. Stefano Cingolani habla de la relación real y simbólica entre Jaime I y la ciudad de Barcelona ...
Antoni Furió destaca en su libro el vínculo entre Jaime I y el Monasterio de Poblet. Ya en el primer testamento, de 1232, ordenó ser enterrado allí, y poco antes de morir en Valencia, el 27 de julio de 1276, tomó el hábito tras haber abdicado el trono en su hijo Pedro el Grande. Sin embargo, el cuerpo del rey no se trasladó hasta pasados dos años, una vez el nuevo rey dominó ...