La tía Pepa

La tía Pepa
1896
La tía Pepa
Las obras que Picasso realizó durante su estancia familiar en Málaga en el verano de 1896 son una continuación lógica del trabajo que el joven artista había desarrollado hasta entonces, caracterizado por un progresivo alejamiento de la rigidez propia de las enseñanzas académicas. Entre los numerosos dibujos y pinturas que realiza de los miembros de su familia, destaca especialmente el retrato al óleo de Josefa Ruiz Blasco (Málaga, 1825-1901), la mayor de los once hermanos Ruiz Blasco y conocida familiarmente como «la tía Pepa». Picasso respondía con este retrato a un encargo de su tío Salvador, hermano menor de su padre, y, aunque tradicionalmente se ha afirmado que lo pintó en menos de una hora, la calidad técnica de la obra, unida a la juventud del artista en el momento de su ejecución, nos lleva a descartar esta hipótesis.
Aunque Picasso había hecho algunos dibujos de sus padres en los que jugaba con el contraste entre blanco y negro, el claroscuro de esta obra no encuentra parangón en otros óleos de este período. La austeridad cromática de la vestimenta y del fondo, y el empleo de una pincelada delgada y suelta crean un fuerte contraste con la luminosidad del rostro, que presenta una pincelada libre y mucho más gruesa y pastosa, contribuyendo a destacar su concepción expresionista y a dotarlo de una gran profundidad psicológica. Picasso logra captar a la perfección el carácter de su tía, a la que describían como una mujer beata, solitaria y, al mismo tiempo, de temperamento enérgico y arrogante. Estilísticamente, la combinación de luz y sombra de este óleo remite a la tradición del retrato español, particularmente a la pintura del Siglo de Oro. Las variantes expresivas del rostro, logradas gracias a la incidencia de la luz en el personaje que emerge de las tinieblas del fondo oscuro y uniforme, conectan con las obras del tenebrismo barroco (Velázquez, Ribera...) que Picasso había contemplado durante su visita al Museo del Prado, en el verano del año anterior a la fecha de esta obra.
El museo conserva también un retrato del verano de 1895 en el que «la tía Pepa» aparece sentada en una butaca (MPB 111.174); pertenece a un álbum de dibujos realizados entre Málaga y Barcelona que contiene diversas copias de modelos del natural, retratos familiares y dos copias de obras de Velázquez. Cabe señalar que la grafía con que Picasso rubrica este óleo hace suponer que la obra fue firmada posteriormente.
Ubicada en
CP Sala 021896
57.5 cm x 50.5 cm
Donación Pablo Picasso, 1970
MPB 110.010